lunes, 15 de febrero de 2010

Independientes... ¿o solas?

A propósito de la reciente fecha de San Valentín, me viene a la cabeza una conversación bastante reciente que tuve con una amiga.

Las dos habíamos salido el sábado por la noche para cenar y tomar alguna copilla. Lo intrigante del tema no es tan sólo la conversación en si, sino cómo llegamos a salir las dos solas en un mano a mano muy interesante.

El hecho es que una parte sustancial de nuestro grupo de amigos ya tiene pareja. Nosotras no. Y precisamente por esa razón acabamos las dos sentadas en una mesa de un garito bastante chulo por cierto, analizando la soledad que nos acecha cuando el resto de la gente se va con su agregado correspondiente.

Lo cierto es que me fue de gran alivio saber que no soy la única persona que padece, cada vez más a menudo, ataques de soledad. Hay mucha gente que pulula a mi alrededor, pero muchas veces me siento sola. No quiero pensar que se trata únicamente de tener o no pareja, aunque visto lo visto parece que el asunto radica en eso... Frente a mi negación a un emparejamiento desesperado para aliviar la soledad me pregunto ¿cuál es la solución? ¿hay más gente sola? ¿hay más solos ahora que antes?

Es verdad que alguna vez que he comentado este asunto con gente de mi alrededor, casi la totalidad admite haber pasado por una etapa de éstas. Me resulta triste, más que nada porque no sé cuáles son las razones que nos impiden comunicarle a otro que nos sentimos solos y que necesitamos de su compañía ¿Por qué me siento sola y por qué me dejan sentirme sola? Entramos en un bucle un poco extraño, más que nada porque ante estas dos cuestiones una no puede evitar sentirse como una terrible egoísta, pero ¿no quiere todo el mundo que le quieran?

Supongo que aunque pretendan vendernos la 'moto' con aquello de "tienes 30 años, trabajas, estás sola... ¿qué más quieres? el mundo es tuyo, eres una mujer independiente..!" sí? entonces por qué la gente te mira raro cuando vas sola al cine o a cenar, o por qué me deprime quedarme un fin de semana en casa?? ¿le pasa a alguien más o también estoy sola en esto?

lunes, 1 de febrero de 2010

Fernando, gracias

No sé si lo que me ocurre ahora mismo es habitual, no sé si se trata de una exageración importante pero, es lo que siento y lo siento mucho.

Hace unos días me llamó una amiga y me dio la terrible noticia: “- Se ha muerto Fernando”. Un mazazo increíblemente doloroso.

Si bien es cierto que conocí a Fernando Rubio, jefe de Ilustración e Infografía de ABC, hace ya algún tiempo y no fueron muchos los días que convivimos, no es menos verdad que conectamos muy bien.

Apenas siete días muy lejos de aquí, que me dieron la oportunidad de conocer a una de las mejores personas con las que me he cruzado: cariñoso, dulce, gracioso y un excelente bailarín.

Recuerdo muchas cosas de él, todas muy buenas, como por ejemplo el hecho de ayudarme cuando trataba de cambiar de trabajo a toda costa y él no tuvo ningún problema en entregar mi currículum en su empresa, o como cuando me dio las explicaciones básicas para sobrevivir en mi primera inmersión como submarinista en una isla filipina.

Por supuesto, tampoco puedo olvidarme, ni quiero, de cómo le gustaban mi nariz “muy graciosa” según Fernando, o mis pies (me hizo una foto en un descuido).

Se supone que teníamos un café pendiente cuando yo fuera a Madrid a visitar las instalaciones de ABC , se supone que me debía una ilustración dedicada y se supone que íbamos a seguir siendo amigos.

Odio pensar que alguien que te hace la vida tan fácil ya no está aquí y que precisamente por eso, todo parece más complicado.

Y sólo le conocí durante unos días, pero como ya he leído en algunos de los innumerables reconocimientos que he visto en la Red, era una de esas personas que dejan huella, sencillo en su inmensidad y con un corazón enorme.

Desde hace unos días el mundo es mucho más triste porque se ha ido un excelente profesional y una magnífica persona.

Lo siento de verdad. Siento no poder volver a verle y siento no haberle dado las gracias por todo, por lo que fue y por lo que no fue.