Me reconozco como una gran fan de esa película de la que casi nadie recuerda el nombre pero que si os digo "El día de la marmota" todo el mundo sabe cuál es.
Hasta el momento era una seguidora fiel más que nada por la marmota en si, puesto que me siento completamente identificada con el animalejo en cuestión por aquello de dormir como si me fuera la vida en ello, y porque siempre hay un día en el que alguien te despierta para tocarte las pelotas. Y digo era porque últimamente me acuerdo más que nunca de esa película, 'Atrapado en el tiempo', porque todos los días me parecen el mismo...
El hecho de repetir una y otra vez el mismo horario y el mismo itinerario me resulta bastante frustrante: entro a trabajar a las 8,00 horas, paro para comer a las 14,00, entro de nuevo a las 16,00 y de vuelta a casa a las 18,30... y siempre por las mismas calles, el mismo puente... Por supuesto, debo reconocer que intento poner un poco de mi parte para tratar de evitar esa monotonía tan asfixiante, siempre que puedo me gusta quedar con algún amigo para tomar una cervecita después del curro, sobre todo para darle un aliciente a la semana y un poquito de emoción...
Cuando he comentado esto estando en compañía la respuesta suele ser algo así como "- ¿Y si te apuntas a algo? No sé al gimnasio, pintura..." Bueno, vamos a ver, en primer lugar cuando salgo del trabajo estoy tan agobiada que lo último que me apetece es meterme en un gimnasio, lo siento, no me gustan, me parecen agobiantes e inmensamente aburridos si vas sola, ya lo he probado y me parecen un verdadero horror, y por otra parte, pinto fatal, así que no me sirve el cuento de las Bellas Artes... Y, en segundo lugar, si integro alguna de esas actividades en mi día a día ¿no se convertirán en monótonas? De todos modos, y por esa maldita necesidad de calmar mis remordimientos, a ver si finalmente me apunto a submarinismo, cosa que me apetece un montón y a lo que mi honorable madre responde "- ¿Y no te puedes apuntar a nada normal?"
Todo este rollo venía más que nada porque muchas veces no puedo evitar preguntarme ¿estaré desaprovechando mi vida? ¿por qué hay algo que me bloquea cuando me apetece romper con todo? ¿es sólo una cuestión de inconformismo? y ¿hay más gente a la que le ocurra esto?
No sé, de alguna forma me preocupa esta sensación que es como una mezcla de pena y desazón, porque sé que tengo que hacer algo, pero no sé el qué... Se admiten sugerencias.
Call Me Maybe - Rikki Six
Hace 9 años