lunes, 23 de noviembre de 2009

De presiones varias... y otros cuentos

Esta misma mañana, en mi sana costumbre de hacer un repaso general por todas las ediciones on line de los principales periódicos, me he encontrado varias 'perlas' que me han recordado una de las complicaciones básicas de ser mujer en el primer mundo.
Que conste que en mi caso se trata de un fantasma que siempre está latente, porque aunque conozco cuál es la solución, ésta no me gusta nada, nada... se trata de la archiconocida OPERACIÓN BIKINI (o mojama, según gustos). ¡Horror!
Pero dejando de lado mi falta de voluntad ante un plato de bravas, cual Superman ante Kryptonita, es importante ver el aspecto más cruel de un entorno que te exige estar delgada y que te castiga por no estarlo... ¿O ahora es al revés?
Ahora sufre todo el mundo, gordas y flacas, sólo basta con ver el caso de la modelo surcoreana de 22 años, que apareció muerta en su apartamento parisino, en el que parece ser un caso claro de suicidio. Parece claro, más que nada, por los comentarios que la chica había dejado días antes en su blog, lamentándose de la soledad de las pasarelas y la presión que le suponía su profesión.
La ofuscación que me embargó en el momento tiene que ver con que en el mismo medio y en la misma mañana aparecen numerosas informaciones sobre la lacra de la obesidad que inunda la sociedad actual: ¡Oh gordos ¿qué hacéis?!. Sólo de pensar lo que debe sufrir la gente que padece ese sobrepeso exagerado, se me ponen los pelos de punta.
Entonces ¿en qué quedamos? ¿cómo se es más feliz, gordo o delgado? ¿por qué siempre que hablan del tema de la obesidad en los informativos sacan lorzas femeninas? ¿sólo ellas merecen ser castigadas por pesar más de lo que corresponde? ¿quién presiona a las delgadas? ¿se está delgada precisamente por estar presionada?
No sé, hay veces que la situación asusta. Y mientras trato de encontrar una respuesta a todas estas incógnitas, yo voy a seguir intentando meterme en esos pantalones que, según Mara y Zango, son los que me van a permitir andar por la calle sin que una cámara de televisión me enfoque el culo, para ilustrar el guión de una presentadora hiper-operada, súper-delgada y extra-maquillada que habla de lo gordos que estamos en este país.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Me encantá que seás española

Hace un par de días por fin volví a coincidir con uno de mis más queridos amigos. Querido por muchas y varias razones, pero entre ellas resalta mi debilidad por uno de sus grandes encantos: es argentino.
Resulta curioso, pero después de hacer una pequeña encuesta entre varios amigos de ambos sexos, he llegado a la conclusión de que el dulce encanto argentino es como el Kelly de Hermés, una camisa blanca o la película 'Casablanca': todo un clásico.
Tres frases con ese ritmo suave y ese ligero susurro al pronunciar ciertas letras... y ya está, ya te has enganchado a la conversación y por qué no... al conversador. Y esto nos pasa al 90% de los encuestados.
Tal vez por eso y para superar ciertas realidades con un poco más de alegría, una película de Ricardo Darín es el antídoto perfecto, por cierto muy, muy recomendable El secreto de sus ojos.
Una de las últimas noticias que me ha obligado a intentar desconectar de la realidad aparecía hace un par de días en el periódico: Piden condenar por vejaciones a un profesor que castigó a una alumna cara a la pared por no hacer las tareas
Demasiado. Porque acto seguido empecé a preguntarme por qué ninguno de mis traumas tiene que ver con haber escrito varias centenas de veces 'Debo obedecer al profesor', o haber dado tantas vueltas al patio como para quedarse loca, y enseguida cuestionarme si no será el desmedido progenitor el que merece ser juzgado y condenado por histérico y ridículo... Pero lo que más me preocupa es si esto ocurre sólo en este país.
Curioso, un país en el que tenemos el peor nivel educativo, que nos recuperaremos más tarde de la crisis económica, en el que peor cumplimos Kyoto, con menor comprensión lectora entre los niños, el de menor productividad.. menos mal que en estas vicisitudes siempre nos acompañan Portugal, Grecia y a veces Irlanda..
Y menos mal que siempre está mi amigo bonaerense cerca para reírse de mi incomprensión ante ciertas expresiones típicamente argentinas y decirme al oído "Me encantá que seás española", porque desde luego creo que es de las pocas cosas por las que estoy encantada de ser española.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Una declaracion de intenciones

Y el caso es que esto ha sido pensado y hecho... En realidad no tan pensado porque no tengo ni idea de dónde voy a sacar el tiempo para escribir. Es lo que tiene haber inaugurado este blog justo cuando he cambiado de trabajo y me encuentro inmersa en la tarea de acoplarme al ambiente, a los compañeros y por supuesto, al trabajo en sí..
Este orden desde luego no es casual, porque seguro que a la gran mayoría lo que de verdad le preocupa cuando entra nuevo en un puesto de trabajo es encajar con el resto.
Siempre está el que asegura que no, que para él/ella lo más importante es hacer bien las tareas... Ay amigo! ¿has pensado en que si eres demasiado bueno probablemente serás aislado? La soledad del líder lo llaman.
En fin, en esta declaración de intenciones es simplemente eso, la idea que tengo al principio, supongo que irá cambiando con el tiempo, pero de momento lo que pretendo es lanzar reflexiones, plantear preguntas e intentar haceros pasar un rato divertido, pero eso sí, siempre hecha un brazo de mar.